La pandemia de covid-19 ha dejado muy claro que necesitamos estar mejor preparados para las amenazas globales que plantean las enfermedades infecciosas. La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se asienta cada vez más como una de esas amenazas y nos pone en riesgo de socavar los logros de la medicina moderna, llevándonos al escenario en el que una simple cortada podría volverse letal.
Las infecciones resistentes a los medicamentos causan aproximadamente 700 mil muertes al año, y las bacterias resistentes a los antibióticos duplican la probabilidad de desarrollar una complicación y triplican el riesgo de muerte en comparación con las formas no resistentes. Estos y otros datos nos recuerdan que, hoy más que nunca, necesitamos incentivar un ecosistema de innovación para respaldar el desarrollo de nuevos antibióticos.
En este sentido, el documento de la IFPMA, Global Principles on Incentivizing Antibiotic R&D destaca que para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos, se deben poner en práctica los siguientes principios para atraer inversiones sostenibles para la investigación y desarrollo de antibióticos:
- Todos los países de altos ingresos deben implementar, con urgencia, soluciones para asegurarnos que estamos protegidos contra la RAM emergente en un futuro.
- Los gobiernos tienen la responsabilidad de diseñar e implementar un paquete de incentivos y reformas adaptadas a sus sistemas de financiamiento y prestación de servicios de salud para: atraer inversiones sostenibles y sólidas en I + D en nuevos antibióticos; reconocer el valor médico y social de los antibióticos; asegurar que pacientes y personal de salud tengan acceso adecuado a los antibióticos nuevos y a los ya existentes.
- No existe una solución única para todos, pero todos los países tienen un papel que desempeñar.
- Los gobiernos deben diseñar e implementar paquetes de incentivos definidos bajo criterios específicos y en armonía con sus necesidades.
- Fomentar la innovación exitosa en un entorno competitivo.
- A nivel mundial, se debe atraer la inversión sostenible en I + D proporcionando una tasa de retorno suficiente y flexible para considerar los diferentes mecanismos de financiación de antibióticos.
La respuesta coordinada e innovadora de la industria biofarmacéutica frente a la covid-19 mostró lo que se puede lograr con un ecosistema de investigación y desarrollo robusto. Y aunque el camino plantea retos, la meta es desarrollar una cartera sólida y sostenible de nuevos antibióticos que nos permitan abordar futuros brotes de enfermedades infecciosas.
Consulta el documento de la IFPMA en este enlace.



